Guy de Maupassant: Una muerte que roza el suicidio

Podría engrosar, perfectamente, la larga lista de escritores suicidas, sin embargo la afirmación del hecho no puede ser plena. Su muerte, el 6 de junio de 1893, estuvo rodeaba de distintos episodios nunca precisados y que quizás nunca se develarán. Se dice que se suicidó con una sobredosis de medicamentos; es posible, pero si Maupassant buscó una manera de autoeliminarse tendría que haber sido con un arma cortante. Sus brazos estaban cubiertos de cicatrices. Al momento de encontrar su cuerpo sin vida, nadie vio venas cortadas o un puntazo en el corazón. Algunos dicen que su muerte se debió a locura, a una descompensación sicológica, producto de exceso de medicamentos y de un estilo de vida tendiente hacia al autoeliminación..

El punto parte en los anteriores intentos de quitarse la vida. Dicen que su cuerpo y su alma estaban enfermos. Estaba atrapado por los miedos. En su día a día, sólo veía muerte y locura. Llegó un momento en su vida que los nervios se le retorcían de tal manera en la cabeza que buscó impenitentemente cómo dejar este mundo.

Una crónica de la época da cuenta de que ya en el ocaso de su vida, Guy de Maupassant sufrió una fuerte crisis nerviosa. El 1 de enero de 1893 intentó suicidarse, aunque fracasó por impericia y cobardía. Luego de esta experiencia él mismo escribió:

-Tengo miedo de mí mismo. Tengo miedo del miedo, pero sobre todo tengo miedo de la espantosa confusión de mi espíritu, de mi cordura, sobre la cual ya no tengo dominio.

Después varias veces se cortó las venas con una navaja. En todos estos episodios perdió mucha sangre y quedó en estado cataléptico. Tuvo que ser recluido en una clínica parisina para enfermos mentales, donde mantuvo largas conversaciones con el Dr. Blanche, una eminencia en temas del alma y de la cabeza. Algunos especulan que estas charlas lograron convencer al especialista de que el mejor camino para un hombre de letras acechado por la locura era la muerte.

Menos de un año después de este episodio, el 6 de julio de 1893, Guy de Maupassant apareció muerto en su habitación. Las causas de su muerte se desconocen hasta hoy. Muchos conjeturan que se debió a un desajuste en los medicamentos que consumía; otros que ese desequilibrio fatal fue consensuado con su médico de cabecera.

El cuerpo del gran escritor francés se encuentra sepultado en el cementerio de Montparnasse, en París, y hoy sus admiradores le dejarán flores.

Ernesto Bustos Garrido (periodista)

Guy de Maupassant (1850-1893)

Henri René Albert Guy de Maupassant nació en el seno de una adinerada familia aristócrata el 5 de agosto de 1850 en el castillo de Château de Mironesmil, Tourville-Sur-Arques, Normandía (Francia). Era hijo de Gustave de Maupassant y Laure le Poittevin.

Sus padres se separaron en 1862 ante las continuas infidelidades de su progenitor, quedando Guy y su hermano Hervé bajo tutela de su madre, mujer amante de la cultura que le introdujo en el mundo de la literatura.

Hervé, que siempre estuvo al cuidado de su hermano, al igual que su hijo y esposa, terminó falleciendo en un manicomio, lo mismo que hizo el propio Guy de Maupassant con posterioridad.

En 1866 Maupassant conoció al escritor inglés Algernon Charles Swinburne, quien junto a su compañero Powell introdujeron a Maupassant en un mundo sombrío lleno de alcohol y morbo, quedándose como recuerdo de ese período una mano disecada.

Masturbaciones a un mono o rituales fúnebres eran los espectáculos que Guy descubrió en las visitas al hogar de Swinburne.

Estudió en el instituto eclesiástico de Ivetot y en el Liceo de Rouen, en donde comenzó a escribir sus primeros textos antes de trasladarse a París para estudiar Derecho, carrera que abandonó para incorporarse al ejército francés y combatir en la guerra franco-prusiana.

A la vuelta del conflicto fue influenciado por Émile Zola y Gustave Flaubert, que era el ahijado del abuelo materno de Maupassant, y decidió convertirse en literato, enmarcando en este inicio su obra dentro del naturalismo.

A la par que principiaba su faceta como escritor con el seudónimo de Guy de Valmont, trabajó como funcionario en los Ministerios de Marina en primera instancia y posteriormente en el de Instrucción Pública, en donde sirvió entre 1872 y 1880.

En esa época se divertía con la compañía secreta “Crepitiens”, que formó para satisfacer sus ansias de experimentación sexual y recreo libertino, interviniendo en obras de carácter obsceno.

Renunció a sus puestos burocráticos cuando comenzó a destacar como escritor con el cuento “Bola De Sebo” (1880), al que siguieron libros importantes como su primera novela “Una Vida” (1883), “Bel-Ami” (1885), “Los Dos Hermanos” (1888), “La Mano Izquierda” (1889) o “Nuestro Corazón” (1890).

Entre sus colecciones de relatos breves, donde destaca por su maestría narrativa, incisión psicológica y tonalidad pesimista con algún rasgo satírico, sobresalen “Los Domingos De Un Burgués En París” (1880), “La Casa Tellier” (1881), “Un Día De Campo” (1881), cuento conocido también como “Un Día En el Campo”, “Mademoiselle Fifí” (1882), “El Collar” (1884), o “El Horla” (1887), abordando tanto historias dramáticas con trasfondo de conflicto franco-prusiano como eróticas o fantásticas.

Fuente: www.alohacriticon.com /  https://narrativabreve.com

Leer también: Leyenda del Mont Saint- MichelLa maison Tellier

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